Hasta que me llegó el día...

Mis 15 minutos de fama, digamoslo así.

Como habrán visto en los último días, ando medio desaparecido, y es que en verdad he tocado bien poco el PC. Les digo al tiro a los que quieran meterse a la PUCV en diseño (porque los arquitectos han estado más relajados hasta ahora... malditos): La weá no es ningún paseo por la plaza. Van a trabajar, y pesado. Acuérdense de lo que les digo: El profe Marcelo (Araya) les va a cagar el resto del día o del fin de semana justo cuando la clase está terminando, con una de sus épicas tareas. Recién van 5 días, y ya me quedé sin este fin de semana. ¿La tarea?
Hemos estado viendo el futurismo, de hecho tuvimos que hacer un estudio en nuestros cuadernos artesanales de cómo estos autores (Umberto Boccioni es el único que retengo) había representado el movimiento, solo para cagarnos y decirnos "Lo que ustedes hicieron (refiriéndose a una tarea anterior sobre ilustrar il movimento) ya lo hicieron antes (perdedores)".
Entonces, ¿Cual es el encargo para el fin de semana? Croquis. ¿Que tiene de especial eso?. Son 24. "Hey, pero si no es tanto". Pero la gracia (desgracia en realidad) es que tenemos que hacerlo sobre pliegos de 50x110 (nada de cómodas y portables croqueras) sobre una madera con la que tenemos que andar por todos lados como idiotas, y lo mejor de todo, es que tiene que ser en plumas fabricadas por nosotros, o con caña, o con bambú, o con plumas naturales. ¿El fin? Buscar una nueva forma de ilustrar el movimiento. Así que todo el fin de semana a pasar en la calle ilustrando el movimiento de la forma menso convencional posible...

Esta visión superior de las cosas ya no suena tan linda como parece, pero aún así hay una cosa muy entretenida y que te impulsa a hacer las cosas bien en la Escuela.

Estoy pensando seriamente en hacerme un stencil para una polera que diga "No preguntes, soy de la PUCV", para salir a croquear y no ser incomprendido, o algo así.

El "trabajador" Leo