Sí tías... ESTOY más grande.
Domingo 29 de Enero del 2006. El lugar: un Pudahuel igual que siempre. Caluroso, polvoriento, marginal (not a classie comment), pero familiar. Muy familiar. Más de lo que desearía. Me hallo en un auto, mis dos hermanos y mi par correspondiente de padres a bordo. El motivo: La clásica y añorada (sarcasmo, sarcasmo) visita a los familiares santiaguinos, versión 2006.
A medida que nos vamos acercando al corazón de la comuna y vamos llegando a nuestro destino, todo comienza a ser reconocible. Esas casitas hechas con esfuerzo justo para aparentar una clase media. El Persa Pudahuel, lugar de trabajo de mis abuelos desde tiempos remotos (verán, mis abuelos maternos son una familia "de esfuerzo"). Las micros amarillas ya en vías de extinción. La clásica impetuosa forma de conducir de los choferes capitalinos, los zombies peatones santiaguinos, en fin.
Hasta que, después de unas vueltas innecesarias debido a los cambios y remodelaciones en la ruta Sesenta y Osho, llegamos a la cuadra eternamente idéntica. Parece que nunca se decidirá a cambiar esa calle, y menos la casa de mi abuela.
Pero ahora, yo con mis 17 años no hace mucho estrenados, comienzo recién a darme cuenta de esos pequeños detalles que uno en su inocencia infantil nunca dio cuenta de o nunca dio importancia. Me refiero a esos bajos que retumbaban en todos lados, y que venían de todas las direcciones. Bajos de un ritmo popular, del barrio. Era una cumbia de algun artista conocida en el rubro que sonaba bien fuerte desde algún vecino villero. Desde algún otro sector provenía una ranchera. Y así. Era la melodía del barrio, la banda sonora diaria del lugar.
Abrí la puerta del auto, y mientras me bajaba, me preparaba sicológicamente para las palpaciones en la mejilla de las tías, los comentarios de los abuelos, y las comparaciones exageradas (¡Es igualito al Reeves ese!, el Kanu, Shanu, cuanto?) de mi familia que tanta fe me tiene, ciegamente. Miré a mi hermano diciéndole telepáticamente "Not this shit again... Tu primero", pero mi madre se me adelantó abriendo la puerta, y así desatando todo el contenido del hogar. Primero mi tío, seguido de otro tío, y mis abuelos, y mi tía, y mi pequeña prima y primo.
Y listo. Ya estaba ahí instalado, y el tormento de comentarios respecto a lo grande que me veía ya había pasado. No me quedaba más que ver que es lo que habái sido de la vida de mis familiares durante todo este año más o menos que no los había visto. Las obras de ingeniería frustrada de mi abuelo, su piscinita plástica, el pastel de choclo de mi abuela, el altar a James Dean, Elvis Presley y Jesucristo de mi abuelo (esa es la verdadera Trinidad, cristianos =P), en fin.
Respecto a lo último, mi abuelo es todo un tema aparte. Puede parecer atlético, un poco más jóven de su edad real, flacuchento-esquelético, sin canas (teñidas supongo, o algún raro efecto del clima Pudahuelense), pero el pobre quedó senil antes de tiempo. Una neurosis al parecer, lo afectó en su juventud, y desde ahí que se cree un avatar del Señor. Un cristiano bien peculiar (COMO TODOS... No, que pesado). Es decir, para poner a Jesús al nivel de Elvis. Alto, ¡Pero si los gringos lo hacen!. Oh well... Me acuerdo como estábamos yo y mi hermano parados escuchando la biografía recitada de memoria de James Dean por mi abuelo, y un tal Caan de la misma escuela de galanes rebeldes, mientras con nuestras miradas nos decíamos nuevamente "LOL... Just don't laugh at him... Not in his face".
Aaaargh, que mal nieto soy. Cargo de conciencia. Me retracto. MENTIRA. Podría seguir hablando sobre esto. Que pésima persona soy. Pero, mientras me agrade a mi mismo y a mi pequeño círculo, bien.
Otro detalle de mi y mi familia, es que mi relación con familiares "secundarias" es distinta a la relación intrafamiliar del resto de los mortales. La verdad es que mis primos son conocidos míos, pero no amigos como sucede con mucha gente. Mis tíos.. Sí, los paso, pero hay mucho cinismo de mi parte involucrado ahí. Me conmoveré solo un poco cuando alguno de ellos muera. Y mis abuelos, bueno, no diría que son msi segundos padres. Nunca tuve una relacion muy, muy cercana a ellos. A lo Heidi. No, no hubo de eso. Suena como una confesión fuerte, pero nunca he deseado que sea de otra manera. Claro, eso no significa que no los quiera, joder. Curiosamente las familias que mejor me caen son la de los padrinos de mi hermano y mis padrinos.
Bueno, ha sido suficiente apertura del corazón del Leo por hoy. Parece bien raro el tema, pero me nació escribirlo como hace tiempo no me nacía.
¡Ah!, Se me iba. Leyendo lo anterior, sueno como un stone cold motherfucker, pero no es así. Puedo ser tu amigo más fiel si me cuidas y das de comer. No que mal, eso lo dicen los perritos abandonados. La verdad es que al final de la visita, me sentí cómodo y mis abrazos de despedida no fueron tan cínicos como suelen ser. Estoy aprendiendo. En fin. Me despido desde mi habitación solitaria. Soy el Leo, y esta es la Solitaria Habitación del Leo. Buenas noches. (Ahora se apagan las luces y caen los créditos en forma de cascada, y tu cambias de canal y te dedicas a revisar otra cosa en vez de este blog).
El "Incomprensible" Leo








FeRn4nDaO dijo
holaaaa >___< asi ke nos veremos ahi en otra ocasión, quiza otra playita para que las olas nos lanzen bieeeeeeen lejos xD
Weno eso! C ya
1 Febrero 2006 | 04:44 PM