Bizarra. Así puedo describir estos primeros días en la Escuela. Nuevamente, pensaba escribir detalladamente lo que fue el fin de semana, pero nuevamente me di cuenta que el post era una mierda latosa.
Al final, estuve TODO el fin de semana croqueando a base de pluma, bambúes y tinta china, por Cerro Alegre. El poco tiempo libre lo gasté con la Cata, viendo la más bizarra película que podía ver en esas instancias; y otro tanto con mi polola y familia... Pero eso sería. Pasé más tiempo del fin de semana con los turistas del cerro y los perros del puerto que con mis conocidos. Fue una pega dura... Pero divertida. Ok, no estallaría en alegría si nos dieran la misma tarea (cosa que no ocurrirá, no es la idea repetir estas experiencias, si no que nos darán nuevas cosas quizás más improbables), pero sé que no lo pasaría mal y que sí se puede hacer.
De partida, me dirigía hacia el punto en donde me quedaría croqueando en la micro, cuando me doy cuenta que en la calle está lleno de ellos, era una plaga... ¡Nos invaden!. Me refiero a los "croqueros". Una sociedad oculta que aparece justo cuando me comienzan a dar estas tareas. Onda, en otros años había cvisto con suerte un par en todo el año... Ahora tenía que contarlos de a dos manos por cada cuadra. Lo peor, es que te veían con un portaplanos, una tabla como lista para croquear (aunque no habían visto mis utensilios bizarros) y una mirada profunda de arquitecto (aunque estudio Diseño, es la misma miradA) observador, ocsa que provocaba ciertas miradas "colegiadas". Pero eso ocurría solo con los de priemr año, como yo, con todos esos seres que también se daban cuenta que no estaban solos en el mundo. Los más veteranos ya sabía que iban a encontrarse a diversas tribus de croqueros (la Valpo, la Santa María, los loquitos de la Católica y más...), cosa que ni te miraban.
Pero yo era un novatillo, entonces, ya chato de esas miradas que decían "¿También tu?", enfente a un chica que parecía de mi edad (los más viejos me daban cuco), partiendo con la pregunta-obvia-huevona:
- Oye, ¿Estás estudiando arquitectura?.
- Sí...
- ¿En donde?
- En la Católica
- Uuuh, yo también, ¿De que curso eres?
- Primer año
- Waah, nunca te había visto, yo soy de diseño...
Y ahí comenzaba toda la explicación, "¿Qué les hicieron hacer?", "Chua, cacha que a nosotros nos hicieron hacer blablabla, plumas y bambúes". La cosa es que , los arquitectos desde que entraron les han dado pegas livianas, hasta día libre tuvieron ¬ ¬. Y sin ser la excepción, esta tipa quedó impactada la saber lo que teníamos uqe hacer. Entonces, sí. Estaba más solo de lo que pensé. Esto era tan demente, que era demente hasta para los propios alumnos de la Escuela. En resumen, conocí a otras dos arquitectas de la U que las pillé croqueando en el Atkinson, una de las cuales es el comienzo de una nueva amiga, y les metí conversa a otras dos de segundo año (solo para comprobar mi teoría de los veteranos que no se impresionan con nada) que fueron frías y ni se inmutaron al contarles mi encargo. Una situación bien incómoda. Pero seguí con esa actitud de tener credencial de "Artista" para conocer gente, y me puse a preguntarles a todos lso artistas del paseo Atkinson "¿Cuanto sale ese cuadro?" "Está weno" "Me gusta el blablablabla" "¿Cómo lo hiciste?" "Uh mira, yo estoy estudiando diseño, y me hicieron hacer"... Y ahora conozco a una pintora (en verdad es serigrafera... ¿Existe esa palabra?) de ahí que me saluda y todo, a un tipo que está estudiando en Alemania artes plásticas (y que le hizo una crítica a mis croquis) y a un tipo argentino (o uruguayo, no le quise preguntar) que vendía pulseras lana ahí mismo, y que me dijo "Va, estan todos re-locos en tu universidad (con tono ché)".
Todo por salir a croquear con una pluma.
Lo otro, son los turistas, que me miraban como si fuese parte del patrimonio del cerro, todos mirándome y comentando, un par de chiqillos ingleses pelirrojos que se pararon care'palo al lado mío, y yo les solté "What the ever loving shit out of me are you both looking, you pair of dickless pieces of shit?". Not really. Ojalá, pero andaba medio ocuapdo y solo cuando me saqué los audifonos caché que hablaban inglés. Lo que todavía no entiendo son las viejas descaradas para verte. Por que hasta ahora me han tocado solo mujeres, y viejas, que se ponen de frente y comienzan a mirar el croquis con su cabeza tan cerca, que les podría pegar con el lápiz. Peor bue, son cosas que todavía hay que aprender a tolerar. Por mi parte, nunca dejaba que vierna mis croquis fácilmente, ahora es ya algo común. En la escuela todos andan más o menos en la misma, algunas por ahí siguen tratando de que "Ays, no miren mis croquis, están feos", pero igual lso tiene que exhibir. Es como que ahora todos andamos en pelota en la Escuela. Ya a nadie le da pudor.
Bueno, novedades:
Mi polera no paso a las 10 finalistas (de como 60) para el concurso de Huasonic... Snif. No importa.
Mi nueva tarea es realizar del Lunes para el Jueves un cubo de fierro de 1/4 de pulgada de 50x50x50 cm perfecto. Para eso debo ir a una barraca y conseguirme a un maestro soldador (no me digan "sóldalo tú", si la weá debe ser pero profesional, los mismos profes nos dijeron). Lo que todos nso preguntamos es "¿PARA QUE?". Para agregarle más misterio al asunto, los profesores nos dijeron que lo hiciéramos bien, ya que el cubo lo íbamos a usar durante todo el año. WTF?
A pesar de que decidí comprarme la Rebel XT en vez del MacBook, cosa de la cual no me arrepiento, de la nada, y mientras dormía, me llama mi polola y me dice que su prima me va a prestar su iBook, todavía no se por qué. Estaban celebrando el cumpleañso de un tío, así que no descarto el hecho de que halla tomado esa decisión estando ebria, ya que además dijo que me iba a pasar unos cursos de no se que, y hasta algo de "hacer poleras. Tanta bondad de la nada, digo yo. Pero bueno, no será un MacBook, pero yo no reclamo :D.
Eso sería, lo que puedo postear en este rato libre. En un rato más tengo Taller de América y el Miércoles a Ritoque para Cultura del Cuerpo :D.
Como verán, la pasaré mal. O bueno, los dejo.
El "ocupado" Leo